martes, 21 de junio de 2011

tiempo y adios

Y me encuentro aquí, entre medio de una encrucijada, de esas que te da la vida, de esas que solo uno sabe cómo realmente escapar...


Y aquí me encuentro, en medio del mundo, en medio de mi mundo, que jamás me ha olvidado y mucho menos dejado. Dejé atrás mis miedos y hoy domina en mi solo la meta, intentando disfrutar cada momento sin abandonar los sueños. 

Es el típico momento en el que te replanteas todo lo que vas a ganar y todo lo que puedes perder. Es aquí donde pensar y sentir tienen su sagrado pulso. Donde te das cuenta de tantas cosas que no querías darte cuenta. Cosas de las que huías. Cosas que ahora crees que es mejor perseguir. Cosas de las que te alejas y cosas a las que te acercas.


El tiempo, que se hace tan escaso, que se hace tan vulnerable, que pasa en este momento y en otros miles frente a ti. El tiempo se ríe de todos, acudimos a el buscando consolación y solo nos ofrece sombras, máscaras y falsas esperanzas.
EL tiempo es traicionero y fugaz, es alegre y triste, es tiempo y es nada. 
El tiempo no existe.



Contra la corriente, vuela vuela mariposa.


Me Tomaré un tiempo, ¿quien no necesita uno?, pues yo estoy equivocada, necesito volver a encontrar mi camino, ¿nos volveremos a ver?, deseo con todo mi ser que sea así...
Y aquí, hoy en un día triste, en un día de lluvia, me encuentro de frente con lo que deseé. Una vez me dijiste que yo sería una de las pocas personas que podrían sobrevivir solas, hoy me doy cuenta de que es cierto, en parte. Es cierto porque siempre creí estar sola.

1 comentario:

  1. abstracto, como la mente..
    pero eso es lo que lo hace fascinante

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