sábado, 17 de septiembre de 2011

el cielo manda avisos en forma de delirios


there is still hope



disculpadme, voy a fumar



¿es sano llenar los cajones de agua?



desde el más allá, con amor

son los jodidos zapatos más bonitos del mundo,
y quién diga lo contrario no tiene ni puta idea 




¿y cómo se supone que abres el paraguas si por dentro llueve?


quiero a rumaneitor y a sus tortugas


una luciérnaga azul y tú para ya


es que no hay nada mejor que imaginar


 como una escena del viaje de chihiro...

...yo respirando


envuelta en una música
volando en una brisa de trompetas


me despierto pensando si hoy te voy a ver


jueves, 8 de septiembre de 2011

sorpresa

y, de repente, me encontré con tus escombros
ya los estoy barriendo

y el mundo dejó de mentir



Es una pena tener esperanzas, una auténtica pena. Si las cosas no salen como uno espera, ¿que hay después?. Te preguntas el CÓMO continuar, las cosas fallan y nos negamos a aceptarlo. Entonces, ¿qué es la vida? ¿una exhausta pero inútil búsqueda de oasis?, la vida es la vida, con uve de Verónica. Quizás por eso es tan complicada. Quizá por eso no nos entendemos, seremos polos del mismo signo.
Las esperanzas sólo sirven para caer con más fuerza, para darte de lleno de boca, de todos modos dicen que cuanto más alto estés más dura es la caída. Mentira, perdona pero no. Las caídas tontas son las que más pupa hacen.
Estar continuamente acostumbrado al fracaso quizás no sea una buena lección, dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo, pero nadie fue nunca capaz de plantearse porque el diablo está dónde está. Quizás no siempre fuese malo. Quizás su nombre empezaba por uve como la vida, y quizás, sólo quizás se cansó de caerse pequeños escalones. Quizás le tocaron las alas a la mariposa.






¿Qué debo hacer? ¿Quién soy yo? ¿Dónde estoy? ¿Qué camino debo seguir? 

No lo se, lo único que se es dónde quiero estar. Es sencillamente complicado llegar al momento en el que te das cuenta de que el lugar al que perteneces no es el lugar al que deseas pertenecer. El ser humano está desertizando preciosas zonas verdes y en su lugar está plantando baobabs gigantes e invisibles, no te chocas con ellos, no lo dejan todo perdido de hojas, sólo son árboles.  Pero te impiden ver con claridad lo que sucede, te hacen sentir cómodo, te hacen recordar el pasado, pero cuando les miras y te das cuenta del verdadero horror quieres escapar, y no puedes. Tus baobabs están hechos de ti, de lo más oscuro de tu alma, de tus miedos y fracasos, tus baobabs son tus más veraces reflejos. 
Y el camino de vuelta está cerrado por obras y el de ida no se ve por culpa de tus baobabs.



Y, de repente desperté y recordé;
"nunca llueve eternamente".


jueves, 1 de septiembre de 2011

mañana

Fui a una exposición de arte
una como otra cualquiera 
y conocí a Juan Hidalgo, grande



dijo algo que tenía que ver
mucho conmigo
y no sabe el gran efecto que causó
"en todo NO hay un y en todo hay un NO"


si tu vida se rigiese por un monosílabo
si todo lo que tu puedes ser depende de una palabra
de un número
¿tendrías miedo?

echo de menos estar protegida
saber que papá lo arreglará todo
que eres inmune
que todo saldrá bien



a veces te planteas si te mereces esa oportunidad
sólo pido un
después de todos los no
sólo pido una oportunidad



domingo, 28 de agosto de 2011

sábado, 27 de agosto de 2011

Te debo tanto.



Que ahora, ayer, dentro de un mes, cuando no estás aquí siento ese vacío estrepitoso, como quien cae por una escalera de caracol.
No soporto tenerte que imaginar.
Quiero que estés aquí, quiero sentirme obligada a tocarte, que no me quede más remedio que mirarte. Quiero extraer con una aspiradora el significado de la distancia de mi mente.
 Y no pensar, tan sólo quiero no pensar (Adolfo Cabrales).

Aquí, aquí conmigo. Tú conmigo.
Quiero sentir como desgarras mi alma sólo con un beso.
Pregúntale al agua, si somos agua, seremos agua.

"Juego conmigo a ser feliz creyendo estar contigo. Después de todo este tiempo me deberías resultar extraña, pero, en realidad, me duele sentirte lejos."



miércoles, 24 de agosto de 2011

Me costó tanto comprender que no me podía comer los fantasmas, que para cuando fui consciente de ello yo misma llevaba una sábana blanca con dos agujeros por ojos. 
Nadie es tan fuerte.